Un servidor debe responder al negocio, no solo a una ficha técnica
Elegir un servidor implica comprender qué aplicaciones alojará, cuántos usuarios atenderá, cuánto crecerá la operación y qué nivel de disponibilidad necesita la empresa.
Una compra basada únicamente en precio puede generar falta de capacidad, interrupciones, costos de ampliación prematuros o problemas de seguridad y continuidad.
